El bolo corporativo (donde nadie quiere un cómico) y la regla de los dos minutos
January 29, 2026
La sala olía a limpiador de moquetas y a aceitunas. No de las buenas. De las que viven demasiado tiempo en un tupper y acaban sabiendo un poco a reuniones. Había doce mesas redondas, un escenario portátil que en realidad era solo una tarima baja, y un hombre con polo que miraba el móvil como si fuera un monitor cardíaco.…
Read More
Mirar otros lugares sin irse
January 11, 2026
Algunas noches no pesan. Solo se hacen largas. No estaba triste. Solo cansado. De ese cansancio que no viene de hacer demasiado, sino de pensar siempre lo mismo y no llegar a ningún sitio nuevo. Salí a caminar más que nada para no quedarme en casa mirando la pared. Acabé en un bar pequeño cerca de la estación. No porque…
Read More
La primera vez que me contrataron por ser “el cómico sobrio”
December 27, 2025
El correo no decía que yo fuera gracioso. Eso fue lo primero que noté. Decía que estaban organizando una pequeña noche de comedia. Que el ambiente sería relajado. Que les gustaba mi “historia”. Y luego, casi como un detalle práctico, decía que les interesaba especialmente tener a un cómico sobrio en el cartel. No en el cartel. El sobrio. Me…
Read More
La cabra, la libreta y la colina que no subí
November 10, 2025
El domingo pasado intenté meditar en una colina cerca de Vilafranca. Me había dicho a mí mismo que era parte de mi “recuperación a través de la naturaleza”, pero en realidad solo quería salir un rato de mi cabeza. El camino empezó suave y luego se volvió de piedras sueltas y excrementos de cabra. A mitad de camino me encontré…
Read More
La Noche en que Fracasé (Y No Bebí Después)
November 8, 2025
Empezó bien. Las luces estaban demasiado fuertes, el micrófono demasiado bajo, y alguien había decidido dejar vacía toda la primera fila. Clásico. Conté mi primer chiste sobre mudarme a Sitges por “la paz y la tranquilidad” y justo en ese momento alguien en la barra tiró una bandeja de vasos. Dije que era “sincronización”. Nadie se rió. Hay un sonido…
Read More
Cómo Construí Un “Tight Five” (Y Lo Que Corté)
September 26, 2025
Sótano en Aribau. Techo bajo. Suelo duro. Veinte sillas. Un ventilador perdiendo la batalla. Me fijé una meta antes de la luz: tres risas reales, separadas veinte o treinta segundos. Ese era el trabajo. Un mes antes vacié la libreta. Diez historias, no “gags”. Confesiones en el sillón del dentista. Los mensajes motivacionales de mi madre a las 3 a.…
Read More
El Micro Abierto y Mis Garabatos
August 29, 2025
La primera vez que subí a un escenario después de la rehabilitación apenas podía llamarse escenario. Era la esquina de un bar diminuto en Poble Sec, con un suelo que se pegaba a las zapatillas, dos altavoces que zumbaban como insectos moribundos y un puñado de personas que ya parecían arrepentidas de haber salido un martes por la noche. El…
Read More
El primer escenario: una risa amarga
June 8, 2025
La primera vez que me senté en ese círculo de sillas de plástico, en la clínica de rehabilitación, fue para hablar de sueños. No de los que tienes por la noche, sino de esos que te empujan a levantarte por la mañana. La terapeuta, una mujer con la paciencia de un santo y la mirada de quien ha visto infiernos…
Read More
Robando un beso al anestesista
May 25, 2025
La noche que le robé un chiste al anestesista. O quizás, solo me lo prestó. Y yo, por cobarde o por necio, nunca se lo devolví. Esa noche fue, de algún modo, el punto de inflexión, el momento en que empecé a querer salir del pozo del alcohol y la cocaína y, de paso, a soñar con el escenario. Había…
Read More
El día que maté (el humor, no la audiencia)
May 18, 2025
El día que maté… no, no a nadie. Bueno, sí. Al humor. Porque la audiencia ya venía rota de casa. En rehab teníamos ese ritual: círculo de sillas de plástico—sí, de las traicioneras, las que te hacen cuestionar tu peso emocional y físico cada vez que te acomodas—y todos mirando hacia el centro como si ahí hubiera respuestas. Café de…
Read More
